El Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Agua, el Ambiente y la Salud (UNU-INWEH) difundió un artículo, publicado en la revista científica Nature Water, en el que sus autores plantean que los científicos del agua deben asumir un rol más activo en la definición de las políticas hídricas globales. El texto, firmado por el director de UNU-INWEH, Kaveh Madani, y la directora adjunta de operaciones del hub R-SIRUS de la UNU en Nueva York, Karin Sjöstrand, fue difundido el 18 de marzo de 2026.

Según los autores, décadas de recomendaciones repetidas por la comunidad científica no lograron revertir el deterioro de los sistemas de agua a nivel mundial. El artículo sostiene que buena parte de las cuencas hidrográficas ya atravesó un punto de daño hidrológico que consideran irreversible, por lo que prometer un regreso a las condiciones previas perdería credibilidad ante la sociedad y los tomadores de decisión.

Los autores plantean que, en ese escenario, invertir en la protección y recuperación de acuíferos, humedales y bosques puede generar beneficios que exceden al recurso hídrico en sí, con efectos positivos sobre el clima, la biodiversidad, la seguridad alimentaria y, según señalan, incluso sobre la estabilidad y la paz en distintas regiones.

El artículo llama a que los científicos del agua dejen de limitarse a un rol de asesoramiento técnico y pasen a ocupar un lugar más activo en el diseño de la agenda política internacional. Los autores ubican este planteo en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026, a la que describen como una instancia clave para instalar narrativas científicas que sean, a la vez, ambiciosas e inclusivas de las realidades de distintas regiones del mundo.

Entre los puntos señalados por Madani y Sjöstrand figura la distancia que suele existir entre las narrativas que circulan en cumbres y foros internacionales de alto nivel y la situación concreta que atraviesan los países del Sur Global en materia de agua, una brecha que consideran necesario reducir a la hora de definir políticas y estrategias de inversión.

UNU-INWEH funciona desde 1996 con el apoyo del gobierno de Canadá y opera como el centro de estudios de las Naciones Unidas especializado en agua, con sede en Canadá y una red de hubs en ciudades como Hamburgo, Nueva York, Lund y Pretoria. El artículo de Madani y Sjöstrand fue publicado bajo el título "Water scientists must become agenda-setters" en la revista Nature Water.