IonTEK Argentina, la empresa que desarrolla una tecnología de tratamiento de agua basada en cavitación hidrodinámica, dialogó con agualatam sobre los desafíos del saneamiento en el país y el rol que la compañía busca ocupar en el sector. Raúl Giando, director de proyecto en IonTEK Argentina, explicó el funcionamiento del proceso, sus resultados en ensayos con lixiviados de residuos urbanos y los planes de la empresa para los próximos años.
Consultado sobre los principales desafíos del saneamiento en Argentina, Giando señaló que uno de los puntos centrales es "ampliar y modernizar la infraestructura", pero también "mejorar la capacidad de tratamiento de efluentes cada vez más complejos". Según el directivo, "no alcanza únicamente con extender las redes: necesitamos incorporar tecnologías que permitan tratar, recuperar y reutilizar el agua con mayor eficiencia". Giando planteó que desde IonTEK entienden que el cambio de paradigma consiste en "dejar de considerar al efluente solamente como un residuo y comenzar a verlo como una corriente que, en muchos casos, puede ser recuperada y reinsertada en los procesos productivos", para lo cual consideró fundamental implementar soluciones "adaptadas a cada realidad, económicamente viables y con una menor huella ambiental".
Sobre las ventajas de la cavitación hidrodinámica frente a los métodos tradicionales de tratamiento, Giando explicó que la técnica se basa en "la formación y el colapso controlado de microburbujas dentro de un fluido", un fenómeno que genera "ondas de presión, temperaturas localizadas muy elevadas y radicales altamente reactivos, capaces de degradar contaminantes, oxidar compuestos y destruir microorganismos". Entre las principales ventajas, mencionó "la reducción del uso de productos químicos agresivos, un consumo energético competitivo, la posibilidad de escalar el proceso y su integración en instalaciones existentes con una intervención mínima". Según indicó, en ensayos realizados por la empresa con lixiviados de residuos urbanos se alcanzaron reducciones de hasta un 98% de la Demanda Biológica de Oxígeno (DBO) y un 72% de la Demanda Química de Oxígeno (DQO), junto con la eliminación comprobada de microorganismos. Giando aclaró, de todos modos, que la cavitación no reemplaza necesariamente a los tratamientos existentes, sino que "su mayor potencial aparece cuando se diseña una solución específica para cada efluente y, cuando es necesario, se combina con filtración u otras etapas complementarias".
Respecto de la estrategia de IonTEK para los próximos años, Giando indicó que la principal apuesta de la compañía es "convertir la cavitación hidrodinámica en una herramienta habitual para el tratamiento y la recuperación de aguas y fluidos industriales en Argentina y América Latina", con el objetivo de que la tecnología "deje de ser percibida como una tecnología de nicho y se consolide como una alternativa concreta, demostrable y escalable". Para eso, señaló, la empresa trabaja con "sistemas personalizados, equipos de prueba y unidades móviles" que permiten evaluar cada corriente en condiciones reales antes de avanzar con una implementación industrial, con aplicaciones que incluyen lixiviados, aguas cloacales y efluentes de las industrias petrolera y minera, entre otros sectores.
Giando definió la propuesta de la empresa no como la simple comercialización de un equipo, sino como la de convertirse en "socios tecnológicos de cada organización", acompañando el proceso "desde el diagnóstico y las pruebas iniciales hasta la puesta en marcha y la optimización del sistema", con el objetivo de que la industria "produzca de manera más eficiente, recupere una mayor cantidad de agua y reduzca su impacto ambiental". El directivo definió a la cavitación hidrodinámica como "una tecnología innovadora y que sigue desarrollándose", y señaló que en IonTEK están "convencidos que va a ser aplicada en muchísimos procedimientos industriales y de remediación".



