AgroBull es una empresa dedicada a brindar soluciones integrales de agua para el sector agropecuario, con foco en la conducción, distribución y manejo del recurso para el abastecimiento de bebederos y flotadores en establecimientos ganaderos. AGUALATAM dialogó con su fundador y director comercial, Gonzalo Riera, ingeniero agrónomo, sobre el rol del agua en la producción ganadera, los criterios técnicos para diseñar un sistema eficiente y las tecnologías que está incorporando el sector.

AGUALATAM: ¿Qué es AgroBull, cómo nace la empresa y qué tipo de soluciones ofrecen hoy para el sector agropecuario?

Gonzalo Riera: AgroBull nace de mi experiencia como ingeniero agrónomo, de muchos años dedicado a esto y en contacto con productores. Ahí detectamos una necesidad: que el productor muchas veces tiene que recurrir a varios proveedores para resolver un problema dentro de un solo sistema, que es el agua. Nosotros nacimos con la concepción de poner un foco fuerte en agua y ganadería. Brindamos al productor todas las soluciones vinculadas a la conducción, distribución y manejo del agua para el abastecimiento de bebederos, a través de válvulas, flotadores, tanques, cañerías, bombas, mangueras y conectores: todo el equipamiento que se necesita para una buena conducción de agua. No vendemos solo un insumo, sino que buscamos que cada establecimiento encuentre una solución específica según el diámetro de cañería, el caudal y otras variables que evaluamos a medida que analizamos cada campo.

A: ¿Qué importancia tiene el agua dentro de la producción ganadera y cuáles son los principales desafíos que encuentran hoy los productores para garantizar un abastecimiento adecuado?

GR: El agua es el recurso fundamental. Algunos hablan de las pasturas, los suplementos, la nutrición o la sanidad, pero yo hace años que repito la misma frase: sin agua no hay vida. A partir de ahí, el mayor desafío es garantizar que en ese campo o esa parcela el agua esté disponible, y eso depende de la calidad de la bomba, de la manguera, de las conducciones. Nosotros pensamos el agua como un sistema completo: hacemos el sistema, llevamos el agua al campo y recién ahí podemos tener los animales. Sin agua, no vamos a poder tenerlos.

A: ¿Qué aspectos hay que tener en cuenta al diseñar o mejorar un sistema de provisión y distribución de agua para el ganado, desde la captación hasta los bebederos?

GR: Hay muchas formas de diseñar un sistema, porque lo primero que hay que ver es de dónde se obtiene el agua. Hay campos con molinos, campos con bombas de perforación y campos sin electricidad, donde por suerte están apareciendo las bombas solares, que permiten obtener el agua igual. Luego lo importante es conducirla: ahí hay que definir el diámetro de la manguera o el caño madre y cómo se deriva a las distintas parcelas del establecimiento, ya sea con caño de PVC, mangueras de alta densidad, conectores tipo racor o válvulas. Pero siempre partimos del final: cuánta agua se necesita en ese lugar, cuántos animales hay, cuál es la demanda hídrica de cada categoría animal y cuál es el momento de mayor estrés hídrico, que es cuando más agua consume cada animal. Con ese cálculo vamos hacia atrás y definimos el diámetro de cañería y la bomba necesarios para abastecer ese punto.

A: ¿Cómo puede una mejor gestión del agua impactar en la productividad, el bienestar animal y la eficiencia general de un establecimiento ganadero?

GR: Hay un impacto muy importante que a veces queda solapado, que es el gasto energético que hace el animal solamente para llegar hasta el bebedero. Uno suele medir la ganancia de peso diario, pero no siempre se tiene en cuenta cuántos metros recorrió ese animal para tomar agua. Ahí se pierde eficiencia, no solo porque termina consumiendo más agua, sino por el estrés calórico que eso genera según la época del año: el animal gasta demasiado solo en trasladarse a hidratarse. Ese establecimiento deja de ser eficiente porque pierde por lugares que son difíciles de medir, y que terminan afectando los kilos de materia seca que ese animal necesita para poder llegar a faena.

A: ¿Qué tecnologías o soluciones están viendo crecer en el campo para hacer un uso más eficiente y confiable del agua en la ganadería?

GR: Nosotros incorporamos válvulas específicas de Brasil, de la marca Jet Duto, con flotante de alto caudal, que son excelentes para el campo: uno de los problemas más comunes es que los bebederos no se recorren a diario, y muchas veces quedan con pérdidas, abiertos o sin agua, algo grave para las vacas. Con una válvula confiable, el productor no tiene que estar todo el tiempo revisando el bebedero. A la par, va llegando más tecnología: hay collares que permiten saber cuándo la vaca caminó hasta el bebedero, cuánto tiempo estuvo y cuánta agua tomó, y sistemas que monitorean en forma permanente el caudal de la bomba y detectan pérdidas. El desafío hacia adelante es lograr una ganadería más eficiente en la Argentina; creo que es un buen momento para mejorar la infraestructura de los campos, también por el incentivo del RIMI, que está sumando productores que durante años no pudieron invertir en esto por una cuestión de costos. Además, algunos productores ya están adoptando el pastoreo rotativo, con parcelas más chicas donde los animales van rotando día a día: comen mejor el pasto, abonan y trabajan la tierra, y caminan menos hasta el agua porque cada parcela tiene su propio bebedero. Así son más eficientes tanto en el consumo de agua como en el de alimento.