El gobierno de la provincia de Chubut envió a la Legislatura un proyecto de ley, identificado como 086/26, para declarar la emergencia hídrica en todo el territorio provincial por un plazo de un año. La iniciativa, impulsada por el gobernador Ignacio Torres, responde a la caída sostenida de los caudales en las cuencas de los ríos Chubut y Senguer.
Según informes técnicos del Instituto Provincial del Agua (IPA), en la estación hidrométrica de Los Altares los derrames anuales registrados durante 2025 fueron hasta un 77% inferiores a los valores históricos. El embalse Florentino Ameghino, utilizado para consumo humano, riego y sostenimiento ambiental, mostró volúmenes insuficientes para cubrir esas demandas, y en algunos puntos de monitoreo los déficits superan el 70%, de acuerdo con los reportes del organismo.
El proyecto obtuvo dictamen favorable el 5 de agosto en un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Justicia, Desarrollo Económico Recursos Naturales y Ambiente, Infraestructura, y Presupuesto y Hacienda, con la participación de Esteban Parra, administrador general del IPA. Con ese dictamen, la iniciativa quedó en condiciones de ser debatida en la sesión ordinaria que la Legislatura realizó el jueves 6 de agosto.
De aprobarse, la norma dotaría al Poder Ejecutivo provincial de herramientas extraordinarias para responder con mayor rapidez a los efectos de la sequía: agilizar la ejecución de obras hídricas, habilitar mecanismos excepcionales de contratación y reforzar las acciones orientadas a garantizar el acceso al agua en los sectores más afectados.
La sequía prolongada golpea distintos sectores de la provincia, con impacto directo sobre el abastecimiento de agua potable, la producción agropecuaria y los sistemas de riego que dependen de las cuencas de los ríos Chubut y Senguer. Productores de localidades como Los Altares vienen advirtiendo desde hace tiempo sobre la caída sostenida del caudal del río Chubut.
La declaración de emergencia, con una vigencia prevista de doce meses, se suma a otras medidas hídricas impulsadas este año en distintas provincias argentinas frente a los efectos de la sequía y las variaciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.



