El Índice de Desempeño Ambiental (EPI) 2026, elaborado por el Centro de Política y Ley Ambiental de la Universidad de Yale y que evaluó a 177 países, ubicó a Chile en el primer lugar de América Latina y el Caribe en la categoría de agua potable, saneamiento y tratamiento de aguas servidas. El resultado fue difundido el 17 de septiembre por medios chilenos, en el contexto de la sequía que atraviesa el país.
Según el ranking, el 100% de las aguas servidas recolectadas en zonas urbanas de Chile recibe tratamiento en plantas de descontaminación antes de ser devuelta a cuerpos de agua o reutilizada. En materia de agua potable, el país integra el grupo de naciones donde el agua de la llave es considerada completamente segura en zonas urbanas, en cumplimiento de la Norma Chilena 409, basada en las directrices de la Organización Mundial de la Salud. La fiscalización del sistema incluye, según se informó, más de un millón de muestreos anuales.
Desde el año 2000, el sector sanitario chileno destinó más de US$ 10.696 millones a infraestructura hídrica, nuevas fuentes de abastecimiento y tecnología, de acuerdo con cifras difundidas junto al ranking.
La presidenta ejecutiva de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess), Lorena Schmitt, señaló que Chile "se consolida nuevamente como el líder de América Latina en saneamiento" y atribuyó el resultado a que "la alianza y colaboración público-privada ha sido un pilar esencial" del sector. Schmitt agregó que el agua potable "sigue llegando en oportunidad y cantidad a los hogares urbanos" pese a la escasez hídrica que enfrenta el país.
El resultado se conoce en un contexto de sequía prolongada y cambios en las condiciones climáticas que afectan a distintas cuencas del país. Desde el sector sanitario se plantea que sostener la continuidad y calidad del suministro requiere inversiones permanentes en infraestructura y tecnología.
El EPI 2026 introdujo además un cambio metodológico respecto de ediciones anteriores: por primera vez incorporó el tratamiento de aguas servidas en zonas rurales, además de la cobertura urbana que medía hasta ahora. Por ese motivo, se aclaró que los puntajes de esta edición no son directamente comparables con los de años previos.



