El presidente de Paraguay, Santiago Peña, se reunió con el titular de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (ESSAP), Luis Bernal, para coordinar acciones orientadas a mejorar el servicio de agua potable y ampliar su cobertura en Asunción y el área metropolitana. Según informó La Nación (Paraguay), Peña definió la gestión del agua y su ampliación de cobertura como una prioridad de gestión.
El eje central de las obras es el denominado Plan 500 km, un programa de modernización de la red de agua potable lanzado en septiembre de 2025, con una inversión de 96.000 millones de guaraníes. El plan tiene un plazo de ejecución estimado de 36 meses y abarca la instalación de nuevas plantas de tratamiento, el reemplazo de cañerías obsoletas, la colocación de micromedidores para una lectura más precisa del consumo y la ampliación de la red de alcantarillado sanitario.
De acuerdo con la información oficial citada por el medio, las obras alcanzan a 68 barrios de Asunción, además de puntos críticos identificados en los municipios de Lambaré, Fernando de la Mora y San Lorenzo, todos integrantes del área metropolitana de la capital paraguaya.
El plan se enmarca en un conjunto más amplio de inversiones que ESSAP proyecta para el período 2026-2027, entre las que figuran la construcción de nuevas plantas potabilizadoras en el Bañado Sur de Asunción y en la ciudad de San Bernardino, así como el desarrollo del acueducto del Chaco paraguayo, considerado estratégico para garantizar el suministro de agua en la Región Occidental del país.
La cobertura de agua potable y saneamiento en Paraguay alcanza actualmente al 80% de la población urbana, mientras que en las zonas rurales el porcentaje desciende al 49%, según datos del sector citados en la cobertura periodística sobre los planes de ESSAP.
El gobierno paraguayo remarcó que continuará el seguimiento de estas obras junto con el Ministerio de Economía y Finanzas, en el marco de la planificación de infraestructura hídrica prevista para los próximos dos años.



