La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) informó que aplicará nuevos recortes al calado máximo autorizado para los buques que transitan la vía interoceánica, como parte de las medidas de conservación de agua adoptadas ante la sequía asociada al fenómeno de El Niño. El próximo ajuste entrará en vigencia el 26 de agosto, cuando el límite bajará a 48 pies (14,63 metros), y un quinto recorte llevará el calado a 47,5 pies (14,48 metros) a partir del 3 de septiembre.
Se trata de una serie de reducciones escalonadas que comenzó en julio: el calado pasó de 49,5 pies (15,09 metros) el 3 de ese mes a 49 pies (14,94 metros) el 24 de julio, y a 48,5 pies (14,78 metros) el 16 de agosto, frente a un máximo normal de 50 pies (15,24 metros) en condiciones habituales.
Según explicó Ilya Espino de Marotta, subadministradora y administradora designada de la ACP, el organismo proyecta que hacia el verano boreal de 2027 —entre abril y mayo— el calado podría llegar a 44 pies (13,41 metros), considerado el mínimo operativo. La funcionaria aclaró que, por el momento, "no estamos previendo reducción de tránsito" de buques, a diferencia de lo ocurrido durante la crisis hídrica de 2023, cuando el calado también bajó a 44 pies pero el número de tránsitos diarios se limitó a 22.
Actualmente, la ACP mantiene entre 36 y 37 tránsitos diarios sin cambios previstos en ese número. El Canal de Panamá canaliza entre el 3% y el 5% del comercio marítimo mundial, y durante los primeros nueve meses del año fiscal 2025-2026 el organismo registró un aumento del 5,2% en los tránsitos y del 17% en los ingresos respecto del período anterior.
La ACP atribuyó la situación a un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte, que según sus pronósticos climáticos podría prolongarse hasta 2027 y afectar el nivel de los lagos Gatún y Alajuela, las principales fuentes de agua que abastecen tanto la operación de las esclusas como el consumo de agua potable de buena parte de la población panameña.
Las reducciones de calado obligan a las navieras a transportar menos carga por buque para operar con seguridad en las esclusas, lo que impacta en los costos logísticos del comercio internacional que depende de esta vía. La ACP indicó que continuará monitoreando la evolución de las lluvias y ajustando las medidas de conservación de agua en función de la disponibilidad de sus reservas.



