El fenómeno El Niño y las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil provocaron crecidas simultáneas en los ríos Uruguay, Paraná e Iguazú durante julio y agosto de 2026, con impacto directo en las provincias argentinas de Corrientes y Misiones, en la región del litoral.
En el Parque Nacional Iguazú, el caudal del río llegó a 7,97 millones de litros por segundo, más de cinco veces su volumen habitual, según datos difundidos por el Instituto Nacional del Agua (INA). El aumento del caudal llevó al cierre del circuito de pasarelas de la Garganta del Diablo y a la suspensión de las excursiones náuticas y de los cruces en balsa entre Argentina y Brasil.
En la provincia de Misiones, el río Uruguay alcanzó los 14,45 metros en la localidad de El Soberbio, lo que motivó la evacuación preventiva de 41 familias por parte de las autoridades provinciales. En el tramo compartido con Brasil, en Porto Mauá, se registraron proyecciones de hasta 14,40 metros, con un ritmo de ascenso de hasta 24 centímetros por hora durante los momentos de mayor crecida.
En Corrientes, el río Uruguay superó en Paso de los Libres la cota de evacuación de 8,50 metros al llegar a 8,64 metros. Según informó Bruno Lovinson, director de Defensa Civil de Corrientes, en esa localidad fueron evacuadas 29 personas de 7 familias, mientras que en Santo Tomé otras 6 personas de 3 familias se autoevacuaron. En Monte Caseros, donde el nivel llegó a 6,45 metros, se suspendió el paso fluvial hacia la localidad uruguaya de Bella Unión.
En Concordia, Entre Ríos, el río Uruguay alcanzó los 10,01 metros con un ritmo de ascenso de un centímetro por hora, de acuerdo con datos del área de hidrología de la represa de Salto Grande. Un total de 23 personas —10 adultos y 13 menores—, en su mayoría residentes de un asentamiento junto al arroyo Yatay, fueron trasladadas al Centro de Evacuados del ex Regimiento N.º 5.
El Servicio Meteorológico Nacional atribuyó las crecidas a la fase cálida de El Niño, cuya continuidad estimó en una probabilidad cercana al 100% para el trimestre julio-agosto-septiembre, y señaló que alrededor del 80% de las crecidas del río Uruguay están vinculadas a las precipitaciones registradas en el sur de Brasil. Hacia comienzos de agosto, el nivel del río mostró una tendencia a la estabilización, aunque un número de familias en la costa correntina permanecía fuera de sus viviendas a la espera de que las aguas retrocedieran.



