El Instituto Trata Brasil, en conjunto con la consultora GO Associados, publicó el informe "Estudio de Pérdidas de Agua 2026", elaborado a partir de datos del Sistema Nacional de Información sobre Saneamiento (SINISA) correspondientes a 2024. Según el relevamiento, el 39,53% del agua potable tratada en el país se pierde en los sistemas de distribución antes de llegar a los hogares.

El estudio calcula que ese porcentaje equivale a unos 4.400 millones de metros cúbicos de agua desperdiciados por año, un volumen que, de aprovecharse, alcanzaría para abastecer a 77 millones de personas durante doce meses, más del doble de los 33 millones de brasileños que hoy no tienen acceso al agua potable, de acuerdo con la organización.

Entre las principales causas del desperdicio, el informe menciona roturas y fisuras en tuberías de larga data que forman parte de la infraestructura pública, fallas en el control de presión de las redes, errores de medición hidrométrica y conexiones irregulares.

El relevamiento también identificó marcadas diferencias regionales. Mientras algunas capitales de las regiones Sur y Sudeste del país registran índices de pérdida cercanos al 25%, estados del Norte y el Nordeste superan ampliamente ese nivel: Alagoas encabeza la lista con 66,90%, seguido por Roraima (65,97%), Pará (57,33%) y Maranhão (56,68%), según los datos difundidos por el Instituto Trata Brasil.

El gobierno de Brasil fijó, a través de la Portaria 788/2024 del Ministerio de las Ciudades, la meta de reducir el índice nacional de pérdidas al 25% para 2033. El Instituto Trata Brasil señaló que, de cumplirse ese objetivo, el país ahorraría unos 2.800 millones de metros cúbicos de agua por año.

Según las proyecciones del estudio, ese ahorro permitiría abastecer durante dos años a 17,2 millones de personas en situación de vulnerabilidad y generaría un beneficio económico estimado en R$ 47.300 millones para 2033. El informe completo, junto con ediciones anteriores del relevamiento, está disponible en el sitio del Instituto Trata Brasil.