AySA aceleró la instalación de medidores domiciliarios como parte del Plan de Medición, una iniciativa que busca generalizar progresivamente el servicio medido de agua potable. La empresa proyecta cerrar 2026 con más de 100.000 medidores instalados, cifra que además se alinea con las obligaciones previstas en el futuro contrato de concesión para el período 2027-2031.
Según datos de la compañía, el programa fue relanzado en 2024, año en que se instalaron 26.000 medidores. En 2025 la cifra ascendió a más de 57.000 unidades, y durante el primer semestre de 2026 ya se colocaron más de 50.000 equipos. Actualmente AySA cuenta con un parque de aproximadamente 760.000 medidores, que alcanza al 27% de sus usuarios.
La nueva etapa priorizó zonas con cobertura parcial previa. En la Ciudad de Buenos Aires, el trabajo se concentró en los barrios de Villa Devoto, Belgrano y Flores; en la provincia de Buenos Aires, en San Isidro, Vicente López y San Martín, con Tigre y Tres de Febrero como zonas complementarias.
El avance de la medición implica también un cambio en el esquema de facturación. Actualmente, la mayoría de los usuarios residenciales paga una tarifa calculada según la ubicación, la superficie y la valuación fiscal del inmueble, sin relación directa con el consumo. Con la incorporación del medidor, la factura pasará a reflejar el consumo efectivo, con una base libre de 10 metros cúbicos bimestrales y sin costo de instalación para los usuarios incluidos en esta etapa.
AySA es la principal prestadora de agua potable y saneamiento del país, con un área de concesión que abarca la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense, donde abastece a 15 millones de personas. La compañía opera las plantas potabilizadoras General San Martín, en Palermo, y General Belgrano, en Bernal, además de un sistema de plantas depuradoras, estaciones de bombeo, acueductos y redes de distribución.
La aceleración del plan se desarrolla en paralelo al proceso de incorporación de capital privado a la empresa, habilitado por la Ley Bases, que contempla la venta del 90% de las acciones de AySA. Entre los interesados figuran consorcios de Brasil, empresas francesas y firmas locales como Roggio y el grupo de Mauricio Filiberti, que realizaron visitas técnicas con el apoyo del Banco Mundial. El nuevo contrato de concesión, previsto para 2027-2031, establecerá la obligación de instalar alrededor de 100.000 medidores por año.

